SITUACIÓN DE UN GRUPO DE BANGLADESH EN CEUTA
CARTA COMUNICADO
Estimado Señor/es:
Este es un llamamiento tanto para las organizaciones de servicios humanitarios como para los gobiernos de ámbito local y nacional, en el que reivindicamos el derecho a una vida digna como seres humanos.
Deseamos vivir lo máximo que nos permita el Señor, pero estas organizaciones y el Gobierno juegan un papel muy importante en nuestra supervivencia; por favor denos una oportunidad para ello y demostraremos que somos útiles para la sociedad española y europea como cualquier otro ser humano que se enorgullece de poner su granito de arena para contribuir socialmente hacia una comunidad de progreso.
Permítanos decirle que hemos pasado las peores experiencias que un ser humano pueda relatar en su vida. Desde un principio hemos sufrido penurias difíciles de imaginar, la pobreza estando a la orden del día, viniendo de un país subdesarrollado y con un exceso de población demográfica, todo ello empeorado por las catástrofes naturales que sufre nuestro país, en las cuales hemos perdido todas nuestras pertenencias por las tormentas e inundaciones que tenemos cada año. A día de hoy nuestro país se encuentra totalmente inundado, con los consecuentes problemas para nuestras familias: casas, cosechas y ganados totalmente arrasados por el agua. Las lluvias monzónicas han hecho que una considerable parte de la población de Bangladesh haya perdido casi la totalidad de sus propiedades. Todo lo expuesto añadido con las dudosas estrategias y manipulaciones políticas de nuestros dirigentes, hacen que respiremos un ambiente difícil de tolerar como ser humano. El desempleo en nuestro país también es un factor que contribuye a nuestro éxodo colectivo propiciado por una superpoblación en nuestro país de origen. Por todo ello nuestro país no ha podido entrar en el desarrollo económico y estable para asegurarnos una vida digna y de ahí que tengamos que buscar nuevos horizontes para la subsistencia.
Somos un grupo de expatriados de Bangladesh que vivimos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) en Ceuta donde algunos de nosotros tenemos una estancia de casi dos años. Cuando dejamos nuestro país, Bangladesh, tuvimos que afrontar unas condiciones infrahumanas de vida, mes tras mes y año tras año, con la culminación de atravesar el desierto del Sáhara, incluyendo países subdesarrollados del norte de África. Nuestra experiencia con las “mafias” y grupos organizados para tal fin ha sido muy perjudicial para nosotros de manera mental y física, por no hablar de los pocos recursos económicos que tenemos. No nos abastecieron ni con agua ni con comida durante dias. Nos hacían permanecer dias enteros en el desierto del Sáhara sufriendo altas temperaturas, con un sol y un calor asfixiante durante el día y con un frío intolerable durante las noches. Hemos tenido que caminar cientos de kilómetros con los pies descalzos y en general pasar condiciones inhumanas durante meses, incluso años. Una vez aquí en Ceuta, en este Centro Temporal creado específicamente para gente en nuestras circunstancias, nos hemos llenado de alegría de nuevo con fuerzas para poder seguir adelante en nuestro periplo para alcanzar nuestras metas, porque sabemos y creemos que existe un mundo libre, lleno de oportunidades como es España, dentro de
Hoy por hoy nos sentimos decepcionados y sin esperanzas, después de haber perdido todas nuestras posesiones, nuestras casas, propiedades y recursos económicos, incluso la de nuestros familiares, a los que les quedamos nosotros para poder sobrevivir. Esta situación nos provoca una ansiedad que nos dificulta el poder comer adecuadamente, y una inestabilidad psíquica y emocional. Tenemos que llamar a nuestros amigos y otros familiares para que nos provean de una cierta seguridad económica con lo poco que les queda. De ahí que apelamos al ciudadano de a pie, a todas las Organizaciones Humanitarias y al Gobierno de España, con nuestra humilde y modesta petición de que los pobres también podemos contribuir positivamente a la sociedad.
En nombre de todos los expatriados de Bangladesh en el Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI).
