PARADOJAS : Lo que hierve se acaba helando...
En el complejo mundo de las relaciones personales,qué difícil es crecer en relación haciendo crecer al otro en libertad... sin asimilarse tanto y tan rápidamente a la otra persona,que haya una complicidad inmediata y total... y sin quedarse tan lejos por miedo,a que algo cambie en mi vida, que no haya posiblidad de comprometerse,de ser tranformado por el encuentro con el otro que siempre es sagrado...
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Hoy día es habitual en las relaciones correr mucho, vivir juntos, dormir juntos...y acabar también muy rápido. Lo que hierve muy deprisa, acaba por enfriarse antes, o bien se quema irremediablmente. Lo que se va calentando poco a poco se puede mantener mucho tiempo caliente, sin quemarse y sin helarse, y además se puede modular más facilmente.
Ni fusión ni distancia, libertad. Esa es la relación de Dios con la persona y sólo esa es la relación que nos hace auténticas personas con los demás. Porque nos enseña a mantener nuestro ser enriquecido por el otro pero no totalmente cambiado sino el nuestro propio, nuestra identidad y al otro le permite lo mismo. Es el encuentro de dos riquezas que no se destruyen, sino que crecen en la misma dirección
