OPINIÓN PÚBLICA Y SENSIBILIZACIÓN SOCIAL
Los aspectos asociados a la sensibilización social y a la opinión pública son centrales para la actuación pública ante la inmigración y en consecuencia para la planificación de políticas de integración.
Su importancia radica en el hecho de tener por destinatario a la población en su conjunto y por lo tanto, dirigirse prioritariamente hacia la mayoría de la población autóctona. Su objetivo consiste en lograr que el conjunto de la población receptora adopte predominantemente una actitud realista, positiva, de aceptación, de tolerancia y de interés por el otro, y de otra parte, intentar conseguir, en un contexto receptor de inmigración como el que vivimos, que la opinión pública y la opinión publicada se muestre realista, positiva y dé pruebas de tolerancia y aceptación frente a los que llegan de fuera.
No está demás tampoco recordar el célebre axioma de Thomas y Znaniecki que nos recuerda que >“si los seres humanos definen una situación como real, acaban siendo reales sus consecuencias”. Esto es, si la gente piensa que hay “demasiados” inmigrantes, el hecho es que sean pocos o muchos, la gente actuará en la práctica como si su número fuera efectivamente excesivo.
A pesar de la importancia de estos temas, se observa que hasta ahora no han recibido el tratamiento que requieren. Se les da un pequeño apartado de carácter secundario que se denomina “sensibilización”, lo que supone una perspectiva bastante reduccionista, puesto que las múltiples líneas de acción, en esta materia - posibles y necesarias- se limitan o restringen a procurar un mero aleccionamiento propagandístico de la población autóctona.
Esta versión reducida y alicorta de la tarea de sensibilización y conformación de la opinión pública se traduce en una actuación sensibilizadora llevada a cabo de forma precaria, con argumentos débiles y con procedimientos inadecuados, que no suele contemplar tampoco la evaluación del impacto.
Sin embargo, el campo de posibilidades es mucho mayor y debería incluir el debate sobre la clase de información que se ofrecerá a la población, cómo se llevaran a cabo las actuaciones formativas y los proyectos que impulsen la creación de nuevos espacios interculturales, cómo se creará e impulsará la convivencia en el nivel local y de barrio, en las escuelas, etc.
Se hace especialmente importante en esta área de integración tener en cuenta la influencia en la cultura pública de una sociedad de iconos para construir el imaginario sobre la inmigración del tipo de lo que la “patera” (y desde el año pasado también las “vallas”) suponen en el imaginario español.
Cabe preguntarse si no se está produciendo un espectáculo televisivo que hiperrepresenta una de las caras de la realidad de la inmigración, pero que en lugar de permitir ahondar en las causas, transforma lo visible en opaco, dando la sensación de que se está viendo la realidad de los inmigrantes y conociendo el fenómeno a través de imágenes reales de lo que sucede, pero velando, ante la intensidad y el dramatismo de las imágenes, el significado de lo que está pasando, tanto de los que llegan en pateras como de la mayoría de inmigrantes que llega a través de la frontera del aeropuerto de Barajas.
Julio Mártinez
