EDUCACIÓN: EN TODOS LOS COMIENZOS...
¿Qué mejor que comenzar pidiendo ayuda al Maestro?Esta vez compartimos un momento de interiorización y silencio compartido para todos los educadores al mirar al nuevo curso que comienza:
“A principio de curso, muchos sentimientos se agolpan, y quieren salir en forma de petición. Y aunque las palabras se queden pequeñas, como niños confiados nos gustaría sentir tu Presencia y tu Compañía durante todo el año.
Sólo pedimos fuerzas para una jornada de camino, con la condición de que en todas las jornadas Tú seas nuestro alimento.
Sencillamente quisiéramos Señor, tener la lucidez suficiente para intervenir en la vida cotidiana con mesura y prudencia, para relacionarnos con los alumnos con rectitud y ternura, para tener a los padres como aliados y compañeros y para canalizar la agresividad de manera que echemos de nosotros todo lenguaje cínico o derrotista, desesperanzado o desaprensivo.
Devuélvenos continuamente la sensatez de educadores que siempre y bajo cualquier circunstancia aprenden de los demás, escuchan sin juzgar, y buscan incluso contra corriente horizontes más esperanzados para la labor que llevamos entre manos, la labor de ser puentes para que las personas puedan desarrollarse plenamente.
Y si no es mucho pedir, Señor, sabremos que nos lo has concedido no porque hayas colmado nuestros deseos, sino porque nos acompaña una tremenda sensación de alegría, alivio y esperanza en medio incluso de situaciones de muerte y sufrimiento. Amén.(Mº Dolores Mora, educadora STJ)
